Buenas noches! La entrada de hoy la quiero dedicar a aquellos niños que necesitan de una educación especial porque sufren algún síndrome, trastorno o algo similar. He decidido dedicar este post a ello porque no le damos la importancia a situaciones como esta en la escuela y en mi opinión se lo merecen. Nuestra sociedad está formada por personas que padecen estas situaciones y es algo común. Digo que es algo cotidiano porque, por ejemplo, la dislexia tiene una frecuencia de un 8-9%, el TDAH se da en un 7% de los casos, entre otros problemas. Los datos han sido tomados del Instituto Nacional de estadística. (https://www.ine.es/index.htm )
Empecemos hablando sobre los distintos casos que se pueden dar:
- El TDAH: trastornos por déficit de atención y/o Hiperactividad.
- Los TEA: trastornos del Espectro Autista como son el autismo o el Síndrome de Asperger.
- El TOC: trastorno Obsesivo Convulsivo.
- Los TCA: trastornos de la Conducta Alimentaria.
- Los Trastornos del Movimiento, tales como los Tics, las estereotipias o el Síndromes de Gilles de la Tourette.
- Los trastornos de la comunicación.
- Los trastornos del aprendizaje como la dislexia, la disgrafía o la discalculia.
- Discapacidad intelectual.
- La dislalia.
Estos son algunos pero no todos, y solo con estos podemos ver que son muchas personas que sufren esto y en algunas de las escuela no reciben el apoyo que necesitan.
Existe una relación muy importante entre la educación especial y las discapacidades de aprendizaje, porque es esta relación la que permite a los estudiantes desarrollarse correctamente. Debe prestar atención a las necesidades de las personas para maximizar su potencial de desarrollo en una sociedad inclusiva, aunque este movimiento todavía tiene a mi parecer un largo camino por recorrer. Fundamentalmente, las metas de la educación especial deben ser consistentes con las metas de vida de los propios estudiantes.
Aunque la escuela usa algunas estrategias para estos niños, me parece escasas para todo lo que necesitan. Y en mi opinión creo que deberían de invertir en este tipo de cosas, en vez de "tonterías" como luego hacen.
Hoy me despido con la siguiente frase, que invita a reflexionar sobre todo lo anterior y sobre las bases de la que viene nuestro sistema educativo.
Las raíces de la educación son amargas, pero el fruto es dulce.
Aristóteles.
Comentarios
Publicar un comentario